Psicólogo a Domicilio u Online: Diferencias, Precios y Cuál Elegir
Yanira Soto Cabrera
6 min read
Un psicólogo a domicilio se desplaza hasta tu casa y la sesión es presencial; un psicólogo online te atiende por videollamada y nadie se desplaza. Las dos opciones te permiten hacer terapia sin salir de casa, pero cambian el precio, la disponibilidad y los casos para los que cada una está indicada. Para la mayoría de adultos con ansiedad, depresión o problemas de pareja, la terapia online es igual de eficaz y suele ser más fácil de encajar en la semana; la visita a domicilio tiene sentido en situaciones concretas que explicamos abajo.
Una aclaración honesta antes de seguir: pese a nuestro nombre, en AtHomePsicología no hacemos visitas a domicilio. Trabajamos solo por videollamada, y por eso este artículo incluye también los casos en los que te recomendaríamos buscar a alguien que sí vaya a tu casa.
Comparativa rápida
Psicólogo a domicilio
Psicólogo online
Cómo es la sesión
Presencial, en tu casa
Por videollamada, desde donde tú elijas
Dónde está disponible
Solo donde haya profesionales que se desplacen, sobre todo en ciudades grandes
En cualquier lugar con conexión a internet
Precio
Suele incluir el tiempo y el coste del desplazamiento
Sin desplazamiento. En AtHomePsicología, 55 € la sesión individual de 50 minutos
Horarios
Más limitados: cada visita ocupa la sesión más el trayecto
Más amplios, incluidas tardes y fines de semana
Qué necesitas
Un espacio tranquilo en casa
Un espacio tranquilo, móvil u ordenador y auriculares
Si te mudas o viajas
Hay que cambiar de profesional
Sigues con la misma persona
Cuándo conviene un psicólogo a domicilio
La visita a domicilio no es un capricho: hay situaciones en las que es la mejor opción o la única viable.
Personas mayores con deterioro cognitivo o que no se manejan con una pantalla, aunque alguien les ayude.
Movilidad muy reducida o enfermedad avanzada, cuando además la videollamada no es posible o resulta agotadora.
Problemas en los que hay que ver el entorno. En el trastorno de acumulación, por ejemplo, trabajar dentro de la casa forma parte del tratamiento.
Cuando no hay ningún espacio privado para hablar por videollamada y el profesional puede ayudar a crearlo en persona.
Rechazo claro a la pantalla. Si sabes que frente a una cámara no vas a poder abrirte, esa preferencia cuenta.
Si tu caso es uno de estos, pregunta en el colegio oficial de psicología de tu provincia por profesionales que hagan atención domiciliaria.
Cuándo conviene un psicólogo online
Ansiedad, depresión, duelo, autoestima, estrés laboral. Son los motivos de consulta más frecuentes y los que mejor respaldo tienen en formato online.
Terapia de pareja, sobre todo si tenéis horarios distintos o uno de los dos viaja.
Vives en un pueblo, en una isla o en el extranjero y quieres un psicólogo colegiado en España que hable tu idioma.
Tienes poco margen de horario y necesitas una sesión a primera hora, a mediodía o por la tarde.
Movilidad reducida, posparto o cuidado de un familiar: no puedes salir, pero sí usar el móvil.
Prefieres discreción: nadie entra ni sale de tu casa.
¿Es igual de eficaz la terapia online?
Para la mayoría de los problemas, sí. Un metaanálisis publicado en Cognitive Behaviour Therapy (Carlbring y colaboradores, 2018) reunió 20 ensayos, con 1 418 participantes, que comparaban directamente programas de terapia cognitivo-conductual por internet guiados por un terapeuta con la terapia cara a cara, y encontró resultados equivalentes. Otro metaanálisis, publicado en Clinical Psychology & Psychotherapy en 2021, comparó la psicoterapia por videollamada con la presencial y concluyó que no es menos eficaz, sobre todo en terapia cognitivo-conductual y en ansiedad y depresión.
Lo que predice que una terapia funcione no es la sala, es que la persona venga cada semana y se sienta entendida. En videollamada desaparecen muchas de las razones por las que se falta a una sesión: el tráfico, pedir permiso en el trabajo o buscar con quién dejar a los niños.
La visita a domicilio también es terapia presencial de pleno derecho; su límite no es la eficacia, sino que hay pocos profesionales que la ofrezcan y que el desplazamiento encarece cada sesión.
Cómo comprobar que el profesional es de fiar
Vale igual para las dos modalidades:
Pide el número de colegiado y compruébalo en el colegio oficial de psicología correspondiente.
Pregunta el precio cerrado, incluido el desplazamiento si lo hay, antes de la primera sesión.
Pregunta por su formación y enfoque en el problema que te preocupa.
Confirma cómo protege tus datos y, en online, qué plataforma de videollamada usa. El Consejo General de la Psicología de España tiene una guía de buenas prácticas de telepsicología que recoge precisamente esto: consentimiento informado, confidencialidad y seguridad de los datos.
Desconfía de quien promete resultados en un número fijo de sesiones.
Depende de la ciudad y de la distancia. Lo habitual es que la sesión sea más cara que en consulta porque incluye el tiempo de trayecto del profesional. Pide siempre el precio final antes de empezar. Como referencia, una sesión online individual en AtHomePsicología cuesta 55 € y la de pareja 80 €; puedes ver el detalle en tarifas.
¿Qué necesito para una sesión online?
Un móvil, tableta u ordenador con cámara, conexión a internet y un lugar donde puedas hablar sin que te oigan. Unos auriculares ayudan mucho. Hay quien hace la sesión en el coche aparcado, y funciona.
¿Puedo empezar online y pasar a presencial más adelante?
Sí, aunque normalmente implica cambiar de profesional. Si dudas, lo razonable es probar primero el formato que te resulte más fácil de mantener y valorarlo tras unas sesiones.
¿La terapia online sirve para personas mayores?
Sí, cuando la persona se maneja con una videollamada o tiene a alguien que le deje la sesión preparada. Si hay deterioro cognitivo o mucha dificultad con la tecnología, la visita a domicilio suele ser mejor opción.
Si quieres comprobar por ti mismo si el formato online te encaja, la primera evaluación de 30 minutos en AtHomePsicología es gratuita y sin compromiso: reserva tu sesión.